
Literatura Española
Bachillerato
Autores:
Salvador Gutiérrez
Joaquín Serrano
Jesús Hernández
Un mito somalí: Por qué el cielo está tan lejos En el principio de los tiempos, el Cielo estaba tan cerca de la tierra que la gente no tenía más que levantar la mano para tocarlo. En aquel entonces, el Cielo protegía a los seres humanos y a los animales de los vientos fríos y del calor del sol, dándoles cobijo. La gente contaba siempre con la protección del Cielo y era muy feliz. Así estaban las cosas cuando, un día, dos mujeres, amas de casa, se pusieron a moler grano con uno de esos grandes morteros cuya mano es un bastón grueso y largo. Las dos mujeres estaban en el patio de su casa, y querían preparar comida para sus maridos. Así que comenzaron a moler el grano, pero cada vez que alzaban las largas manos de sus morteros estas golpeaban la superficie del Cielo, agujereándolo y causándole un gran dolor. Al Cielo no le hizo ninguna gracia que lo trataran de aquella manera, y amonestó seriamente a las mujeres: La gente cuenta también que las nubes son una hermosa muchacha que lleva a su casa un cántaro lleno de agua que saca del pozo. Cuando la muchacha camina de regreso a su casa, el cántaro se bambolea y el agua se derrama por todas partes, cayendo hacia la tierra por los agujeros del Cielo. La gente de este mundo llama lluvia a esa agua. Sucede así que, si aquellas mujeres desconsideradas no hubiesen agujereado el Cielo, y si la muchacha-nube no derramara de tanto en tanto el contenido de su cántaro por todas partes, la tierra no recibiría el agua que tanto necesita. Narrados por José Manuel de Prada, Mitos, cuentos y leyendas de los cinco continentes, Juventud. |
